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A nivel nacional de acuerdo al censo población 2010, en México habitan 36.2 millones de jóvenes entre 12 y 29 años, de los cuales el 50.8% son mujeres y el 49.2 son varones. Chiapas es una de las 8 entidades federativas donde se concentra más de la mitad de la población (52.9%) en este grupo de edad.
En el tema de la sexualidad de acuerdo a los resultados generales de la encuesta nacional de juventud 2010 en comparación a hace 10 años, se demuestra un aumento significativo en el incremento de conocimientos sobre los métodos para prevención de infecciones de transmisión sexual (ITS), principalmente entre el grupo de edad de 20 a 24 años con un 93.7% en comparación del 2000 que era de 86.1%. El método más conocido para la prevención de las ITS es el condón, seguido de abstinencia. Sobre el embarazo adolescente, sigue siendo una constante que mujeres se embaracen entre 15 y 19 años, ya que representa un total de 24.8%, el cual es un porcentaje alto. [1]
En Chiapas, 1 millón 357 mil 432 personas jóvenes tienen entre 15 y 29 años de edad; la mitad de esta población joven vive en localidades predominantemente rurales. La edad promedio en la que las y los jóvenes en Chiapas tienen su primera relación sexual es entre los 15 y los 19 años. Las mujeres dicen haber tenido su primera relación sexual con su esposo o con quien consideran que lo será en un futuro inmediato, mientras que la mitad de los hombres informan que se inician con trabajadoras sexuales. La tercera parte (33.2%) de las mujeres declaran no saber cómo prevenir tanto de un embarazo como una infección de transmisión sexual y, entre ellas se registra el mayor porcentaje (38.1%) de primera relación sexual sin protección, frente a los hombres con un 32.6%. Los métodos anticonceptivos más conocidos son el condón masculino y las pastillas. [2]
Es decir, todavía un buen número de jóvenes en Chiapas que no cuenta con la información y educación en salud sexual, que les permita tener conocimientos y desarrollar habilidades para disfrutar de una vida sexual satisfactoria y sin riesgos de embarazos no planeados y no deseados. Y evitar maternidad y paternidad tempranas, matrimonios forzados, abortos, adquisición de infecciones de transmisión sexual, la infección por VIH y sida, así como abuso sexual, para que puedan seguir estudiando, continuar sus planes y madurar tanto física como emocionalmente para enfrentar su vida futura.
[1]Encuesta Nacional de la Juventud 2010. Resultados generales. Noviembre de 2011. [2] Encuesta de Salud Reproductiva de los estudiantes de las Escuelas de Educación Secundaria y Media Superior en Chiapas, Guanajuato, Guerrero, Puebla y San Luis Potosí (2003).
Los gobiernos, en el plano mundial, han asumido compromisos relacionados al reconocimiento de los derechos sexuales y reproductivos (DSR) de hombres y mujeres, [3] incluso adolescentes y jóvenes; sin embargo la existencia de estos instrumentos jurídicos internacionales, no es salvaguarda del goce de los derechos y de la participación ciudadana. La relación existente entre ciudadanía y derechos de la juventud puede ser sintetizada en el reconocimiento del “derecho a tener derechos” por parte de las y los jóvenes. Desde esta sencilla perspectiva, la ciudadanía es la titularidad y ejercicio de los derechos ciudadanos y consiste, sobre todo, en una actitud o posición de quien conoce y defiende por lo menos tres dimensiones de éstos: los derechos civiles, los derechos políticos y los derechos sociales (Marschall en Ramírez, 1995).
En este sentido, al reconocer que la juventud tiene derecho a tener derechos sexuales y reproductivos, miramos críticamente aquellas posturas que sólo consideran las consecuencias negativas de ser joven (embarazo temprano, drogadicción, violencia, consumo de ocio, entre otras); y las explican, casi de manera esencial, por su minoría de edad, su inmadurez e irresponsabilidad. Más que una aproximación a los aspectos formales y legales de los DSR, partimos de la idea de que existen dos niveles en los que ha tenido lugar la lucha cotidiana por los DSR de las y los jóvenes:
- En el nivel de la percepción: ¿cómo articulan las y los jóvenes sus intereses y necesidades sexuales y reproductivas con lo que reconocen como sus derechos? y;
- En el nivel de las prácticas: ¿cómo negocian con las figuras de autoridad (padres, maestros, gobernantes), y cómo se las arreglan con los recursos (materiales y simbólicos) de que disponen para traducir sus necesidades e intereses sexuales y reproductivos en demandas deliberadas de derecho?
Creemos que para que las y los jóvenes reconozcan que tienen derecho a tomar decisiones sobre su vida sexual y reproductiva, es imprescindible la existencia de condiciones de posibilidad que eliminen en principio la desigualdad de edad y género en la que están diferencialmente adscritos. La noción de condiciones de posibilidad, nos es útil, en tanto nos permite pensar que los derechos de cualquier tipo carecen de sentido si no existen condiciones sociales, económicas y políticas que posibiliten su ejercicio y que, a manera de derechos sociales, eliminen las inequidades sociales. Tales derechos sociales incluyen por un lado, factores materiales y de infraestructura; y por otro, factores políticos y culturales como acceso a una educación adecuada, a la información, al trabajo asalariado, a la autoestima y a situaciones de determinación (Correa y Petchescky, 1994).
Diferentes instituciones y actores sociales y gubernamentales, no han trabajo y no están contribuyendo para crear las condiciones de posibilidad, que les permitan a las y los jóvenes reconocerse como sujetos de derechos, para evitar una serie de problemáticas asociadas al cuidado de su salud sexual y reproductiva.
En este sentido para la organización ha sido un eje central trabajar en crear estas condiciones de posibilidad e implementar acciones de forma directa con jóvenes, personal de salud y educación para que puedan conocerse, respetarse y ejercerse dichos derechos. En los tres últimos años se han ejecutado proyectos encaminados a la promoción de los DSR con jóvenes, maestros de nivel secundaria y bachillerato, así como con madres y padres de familia.
[3]Por ejemplo, la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminacióncontra la Mujer, CEDAW; la declaración Universal de Derechos Humanos; el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos; y más recientemente, el Programa de Acción de la Conferen- cia de El Cairo y la Plataforma de Acción adoptada en la Cuarta Conferencia Mundial de la Mujer de Beijing.
De noviembre de 2008 a septiembre de 2009 se tuvo el proyecto: Jóvenes y adultos construyendo nuevas alternativas para la promoción de los DSR en la Región Fronteriza de Chiapas, el cual fue financiado por el Programa Participación Social Chiapas (PSCH). Tuvo como objetivo general Contribuir al reconocimiento social de las y los jóvenes como sujetos/as de derechos sexuales y reproductivos por la población adulta en la región fronteriza de Chiapas. A través del cual fue posible llevar a cabo la promoción de los DSR de las y los jóvenes, a través de talleres de capacitación sobre género, sexualidad, DDHH, DSR y DESCAI dirigidos a jóvenes del Programa CARA (Centro de Atención Rural al Adolescente) de IMSS Oportunidades, así como escuelas de nivel medio superior de San Juan Chamula, Ejido La Gloria, Nuevo Momón, de Plan de Ayala municipio de Las Margaritas y la cabecera de Trinitaria. También se generó un proceso de capacitación sobre género, sexualidad, SSR y DSR dirigido a personal docente de planteles de educación media superior a distancia los COBACH 109 de Nuevo San Juan Chamula, COBACH 122 del Ejido La Gloria, COBACH 108 de Nuevo Momón, COBACH 164 de Plan de Ayala y CECyT 08 Trinitaria. Además se produjo material audiovisual testimonial sobre la percepción de las y los jóvenes del ejercicio de sus DSR y se diseñó un cuadernillo dirigido a padres y madres de familia sobre los DSR de las y los jóvenes.
De diciembre de 2009 a octubre de 2010 dentro del programa se ejecutó el proyecto: Y tú ¿Cómo te proteges? Acciones para la prevención del VIH y sida y otras ITS entre jóvenes rurales, indígenas y urbanos en tres municipios de Chiapas, también financiado por PSCH. El objetivo fue contribuir a la prevención de VIH y Sida e ITS entre jóvenes indígenas, urbanos y rurales de nivel medio superior a partir de un programa operativo de educación sexual.Para este proyecto se diseñó e implementó un programa de educación sexual para la prevención del VIH y sida e ITS, así como para la difusión de los DSR entre población joven indígena y mestiza escolarizada de nivel medio superior y superior en la cuidad de Comitán y San Cristóbal de Las Casas. También se elaboró una campaña de difusión que consistió en una playera, una gorra, una pulsera de tela y una tarjeta informativa, dichos materiales se distribuyeron entre jóvenes de los planteles seleccionados a través de ferias informativas, en donde los y las jóvenes capacitados fueron los organizadores y protagonistas de dichos eventos. Además se trabajó con personal de orientación educativa de los planteles participantes, sobre información básica en VIH y sida e ITS, así como los DSR, DDHH y DESCAI; así también se diseñó y aplicó una encuesta sobre uso de condón masculino entre jóvenes estudiantes de nivel medio superior y superior, los resultados de la misma, nos arrojan que las y los jóvenes no están usando condón en su primera relación sexual, situación que los expone no solamente a embarazo no deseado ni planeado, sino también una ITS incluido el VIH.
De diciembre de 2010 a octubre de 2011, se implementó el proyecto: Promoviendo acciones para una sexualidad plena y responsable entre adolescentes escolarizados rurales, urbanos e indígenas de la Región Fronteriza de Chiapas, este proyecto tuvo como objetivo, mejorar la salud sexual y reproductiva entre adolescentes escolarizados rurales y urbanos, de cinco municipios de la región fronteriza del estado de Chiapas, en el marco de sus DSR. Para ello se trabajó en un proceso de capacitación sobre género, prevención de embarazo y promoción de los DSR dirigido a personal de educación de escuelas secundarias y telesecundarias. También se hizo la producción de un material audiovisual sobre la prevención de embarazo adolescente, para ser abordado entre la población estudiantil por parte de los y los docentes, le video está basado en un perfil de audiencia que responde a las características socioculturales de la región. Para apoyar el proceso de capacitación impulsado por docentes, se integró un paquete de materiales y recursos didácticos sobre sexualidad y DSR, incluyó: dildo, condones masculinos y femeninos, una guía del facilitador para guiar la utilización de los materiales, video de prevención de embarazo, un cuadernillo del estudiante sobre prevención de embarazo, cuadernillo de los DSR y video testimonial sobre DSR. Los cuales fueron distribuidos a las y los maestros, para que implementen estrategias diferenciadas para la prevención del embarazo con alumnos, al promover el ejercicio de la sexualidad de forma responsable. Además de iniciar a trabajar con padres y madres de familia en el conocimiento y difusión de los DSR.
Se realizó un seguimiento de las acciones realizadas por parte de los docentes en diferentes escuelas, observando que existe dificultad para que el uso del dildo, ya que primero tienen que convocar a una reunión de padres de familia y tengan conocimiento al respecto, por lo que es necesario fortalecer el trabajo con padres y madres de familia en temas de sexualidad y DSR de las y los jóvenes.
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